Partido OTC 2026, correspondiente a la segunda jornada del grupo artrosis, a disputarse entre dos ganadores del torneo. A un lado de la red Jaime Errea, socio fundador del torneo, y al otro lado Eduardo Iraizoz, incorporado unos años después de que don Fernando Llarena, la locomotora de este grupo de jugadores, le convenciera para sacar la raqueta del baúl después de 20 años.
Sensacional mañana para la práctica del tenis, buena temperatura y el sol cogiendo altura a las 10 de la mañana. Edu llega con tiempo como siempre. En esta ocasión bien pertrechado con el polo oficial del club. Edu, gracias a su gran sagacidad, había percibido un pequeño runrún en los foros del torneo sobre su indumentaria tenística quizá algo vintage o de modé. Y como no le gusta dar que hablar sacrificó 10 minutos de su vida para remover todo su armario a la búsqueda del jodido polito del tenis. Tambiénhabía decidido tras detectar algún otro comentario sobre el packaging utilizado para transportar su agua fresca, comprarse en el bar del club un reluciente bote de acuariusa estrenar. Bote que para su sorpresa tuvo que sacar de la máquina expendedora ya que la cafetería de un club deportivo con únicamente 17.000 socios estaba cerrada un sábado a las 9:55 como es lógico (si lógico fuera lo ilógico y lo ilógico, lógico).
Respecto al partido este cronista no tiene gana alguna de recordar ya que el nivel mostrado fue digamos difícil de ver. Algo totalmente entendible en el caso de Jaime que de un tiempo a esta parte está llevando a cabo la proeza de jugar con el brazo malo. A diferencia de Edu que sigue jugando con el bueno. Y aun así tuvo que recurrir a todas artimañas que no le gustan para poder ganar los tantos suficientes: derechas cortadas, dejadas y subidas a la red para lograr ganar finalmente 6-3. Este juego impidió que Jaime cogiera ritmo alguno y no pudiera mostrar sus golpes de derecha que impresionaron sobre manera a Eduen el peloteo. Golpes que en cuanto a potencia y efecto resultaban muy similares a los que pegaba antes de tener que cambiar de brazo. Algo absolutamente impensable para mí y creo que el resto de jugadores del torneo. Y no nos cansaremos de reconocerle semejante mérito.
Y el tío aprendiendo a jugar con la zurda en los ratos libres. Porque como es bien sabido Jaime es el mejor profe de francés de todos los tiempos. Viva Jaime Errea y el Open Tenis Casino.

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