Los viernes no suelo jugar bien a tenis por el cansancio acumulado de la semana, así que opto por dormir una siesta. Otro de mis “enemigos” es mi tendencia a comer demasiado antes de un partido de tenis, así que en esta ocasión opto por no probar bocado desde las 15:30h hasta la hora del partido, las 20:30h.
Me levanto un poco empanado y con un leve dolor de cabeza de la siesta, pero me noto descansado. Pongo YouTube y me sale un vídeo de los hermanos Murray probando raquetas; qué casualidad, me toca jugar a tenis contra Douglas, de origen escocés, y me trago el vídeo entero de los escoceses Andy y Jamie Murray testando la potencia de unas Wilson, Head, Yonex y Babolat.
Me dirijo al Club de Tenis acompañado de mi hijo Fer jr, mi fiel seguidor y un auténtico fanático del OTC. Entramos en la pista 4 y somos testigos del nivelazo que muestran Mañeru y Glaría, ambos de mi grupo. En las gradas, Lerga e Iráizoz II. El partido finaliza con victoria del tetracampeón del OTC y amagamos con saltar a la pista Douglas y un servidor, pero son las 20:15h y todavía les queda 15 minutos de pista que aprovechan gustosamente…cada minuto en pista vale su peso en oro.
Son las 20:30h y ya estamos en pista. Nos pegamos un buen peloteo que casi parece un partido y tras ganar el sorteo elijo sacar. En el primer juego me siento un poco tenso y con el 15-40, tras dos reveses a la red y un winner de Douglas tras una bola mía sin profundidad, tengo el primer momento delicado en el torneo. Consigo levantar las 2 bolas de breaks y tras varios deuce y ventaja me llevo el primer juego, muy importante para mí para conseguir jugar más relajado.
A partir de ese momento, el nivel de mi tenis fue subiendo a medida que entraba en calor. Me había propuesto antes del partido intentar mover a Douglas de lado a lado de la pista estando activo de piernas y el plan comenzaba a dar sus frutos. Los peloteos eran largos y mi rival se agarraba a la pista, pero yo cada vez me encontraba más cómodo, a pesar de la dureza de los peloteos. Los juegos fueron cayendo de mi lado hasta el 5-0. En este último juego, con Douglas al saque, me coloco 30-0 abajo, pero mi cabeza y mis piernas estaban en modo “no bajar intensidad en ningún momento” y consigo levantarlo para llevarme el partido con un 6-0 que no refleja el gran nivel de Douglas, que estoy seguro que hará un gran campeonato.
Muchas gracias a los asistentes (Lerga, Mañeru, Glaría, Iráizoz II y Llarena jr) y mucha suerte Douglas para el resto de OTC. Tras el partido, hubo un tercer tiempo con tortillas y cervezas, una muestra más del gran ambiente que reina en nuestro querido Open Tenis Casino.



























